Siete
reprimendas
¡He
reprendido a mi alma siete veces!
La primera vez: cuando intenté enaltecerme a expensas de los débiles.
La segunda vez: cuando alardeé de mis miembros ante los inválidos.
La
tercera vez: cuando ante la opción, elegí lo fácil antes que lo difícil.
La cuarta vez: cuando cometí un error y me consolé con los errores de
los demás.
La quinta vez: cuando fui dócil porque tenía miedo y luego fui feroz
ante la paciencia.
La sexta vez : cuando levanté mis vestiduras para evitar el lodo de la
vida.
La séptima vez : cuando elevé cánticos a Dios y me consideré virtuoso.
Kalhil Gibrán