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Vive con simplicidad.

¿Por qué complicar los cosas?

Acabarás perturbando tu propia vida, porque las complicaciones nos atrasan.

Sé simple y eficaz.

La simplicidad mira la naturaleza sin ponerse anteojos.

Cuando puedas resolver las cosas sin complicaciones, hazlo, para tu propio beneficio.

Busca en la simplicidad la solución de todos los problemas.

 

Mantén tu equilibrio.

El equilibrio depende de la serenidad de la mente.

Jamás te desanimes, ni te ensalces.

Resta importancia a las cosas pasajeras que te vienen de afuera.

No te impresiones por lo que digan los demás. Sigue la conducta dictada por tu conciencia y no pierdas el equilibrio.

Camina hacia adelante, alegre y seguro de que has de vencer, por grandes que sean las dificultades del camino.

 

Así como los universos fueron creados por la palabra de Dios, así también nuestros pequeños mundos personales son creados por nuestras palabras.

Y las palabras son la manifestación del pensamiento, para crear un mundo de paz y belleza, de salud y felicidad, a través de palabras amables y delicadas, corteses y animadoras.

Recuerda que una vez proferida una palabra, nada la destruye.

 

El hombre no puede vivir aislado.

Recuerda que cada compañero de jornada es un amigo que te ayuda y a quien tú también debes ayudar.

La cooperaci6n existe entre todas las cosas creadas.

Procura también tú cooperar con todo y con todos, en beneficio de la tierra que te acoge bondadosamente permitiendo tu desarrollo.

Ayuda siempre y no te desanimes jamás.

 

No tengas miedo de atraer las críticas.

Si tu manera de comportarte la juzgas buena y los otros la consideran mala, no tengas miedo.

Si temes, atraerás una onda de críticas y murmuraciones.

Si no tienes miedo, nadie se atreverá a hablar de ti.

El miedo irradia fuerzas negativas que atraen críticas.

Si no temes, paralizas las críticas en los demás que se sentirán paralizados y dominados por tu actitud mental positiva.

 

No te dejes llevar por el enfado y la impaciencia.

No permitas que la envidia, la malicia, la idea de venganza y de resentimiento aniden en tu mente.

Esas emociones crían molestias en el consciente y actúan negativamente sobre tu cuerpo y sus tejidos, perjudicando la salud.

Cultiva la paciencia, la tolerancia, el perdón y el amor para con todas las criaturas.

 

No te desesperes ante las dificultades.

Recogeremos lo que hemos sembrado. Somos esclavos del ayer pero somos dueños del mañana.

Si construiste un presente doloroso, esfuérzate en construir un futuro alegre, saludable, para poder recoger frutos de amor y de felicidad sin límites.

Haz el bien en todas las formas, para preparar un futuro mejor.

 

El amor es donación y no exigencia.

El que realmente ama, lo da todo y no pide nada.

Quien pide y exige a la persona que dice amar, demuestra que, en realidad, no la ama; al contrario, revela egoísmo en alto grado.

Amar no es recibir, sino dar.

No es pedir, sino proporcionar felicidad desin­teresadamente.

El mejor ejemplo de amor verdadero es el de las madres, que saben amar con renuncia.

 

No repitas apresuradamente lo que oyes.

Antes, infórmate de la verdad.

Si fuese mentira, procura desmentirlo.

Si fuese verdad, tampoco lo repitas.

Si no puedes llegar a las evidencias, calla.

La caridad consiste en saber callar los defectos ajenos, como te gustaría que los otros lo hicieran contigo.

Sé prudente: el silencio es oro cuando se calla el error del prójimo.

 

El que es valiente, no huye de la batalla de la vida.

Todos tenemos nuestras luchas, pero sólo quien sabe superarlas, puede ser clasificado de héroe, de hombre en todo el sentido de la palabra.

Aprende a merecer el título de hombre, aprende a ser héroe. No te desanimes ante las dificultades.

Enfrenta la vida tal como se presenta, con sus alegrías y dolores, y no pienses jamás en huir cobardemente.

 

¿Para qué discutir?

Recuerda que muchas veces, un pequeño gesto, una simple acción de bondad, equivalen a millares de palabras que se lleva el viento.

Al que quieras convencer con tus ideas, dale el ejemplo vivo de tus acciones.

Un ejemplo vale mucho más que grandes discursos.

¿Cómo pretendes exigir a los otros si tú no practicas?

Con el ejemplo de tus acciones, conquistarás a todos para tus ideas.

 

Sé alegre y optimista; Dios está en ti.

No hagas como los tontos que piensan que Dios está muy lejos, sentado en un trono de oro.

Nada de eso.

No lo busques en las nubes, o en las estrellas, tan alto que no puedas encontrarlo.

Él está en ti y te habla silenciosamente, con la voz de la conciencia.

Trata de descubrirlo, viviendo con pureza de corazón y amando a todos como a ti mismo.

 

Convéncete de que el mundo no es un parque de diversiones; es un ambiente de trabajo.

No es un feriado que se nos haya otorgado para descansar, sino un curso de aprendizaje intensivo.

Procura, por lo tanto, aprender al máximo, aplicando tu vida en el cumplimiento del mayor de los mandamientos: ama a todos indistintamente y la felicidad habitará en tu corazón.

Vive dando un ejemplo vivo de amor en todas tus acciones.

 

Trata de ser alegre y optimista.

Nada en la tierra puede destruir la felicidad del hombre optimista y alegre.

Si te llegaren dolores, recíbelos con calma y no te dejes dominar par ellos.

No cifres tu felicidad en lo que te viene de afuera.

Construye tu felicidad dentro de ti mismo y haz consistir tu alegría en el progreso constante de la vida del espíritu y en la sabiduría del corazón.

 

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