Nota
de La Nación,
octubre de 2000, sección Ciencia/Salud
Mario
Satz, filólogo argentino residente en España
Un
experto enseña los secretos sobre el poder curativo de la risa
Reír
mejora la circulación y aumenta el caudal de oxígeno en la sangre.
En
los Estados Unidos hay una sociedad de médicos payasos que trabajan con niños
terminales.
Satz:
"La risa tiene efectos beneficiosos, inmediatos y duraderos"
Reírse
con la boca y con los ojos, con el cuerpo y el alma, porque la risa es parte de
nuestro sistema inmunológico, sirve para defendemos de las agresiones externas
y mejora nuestra salud física y espiritual.
De
este modo puede sintetizarse la recomendación principal del filólogo y
ensayista Mario Satz, un argentino nacionalizado español, recibido en la
Universidad de Barcelona y residente en la península ibérica desde hace 23 años,
que por cuarta vez llega a la Argentina para dictar sus seminarios de la risa, a
partir de hoy, en Cabrera 4845..
En
diálogo con La Nación, Satz subraya que en la última década "el interés
de la gente por la risa es creciente, porque ella está a disposición de cada
quien y forma parte de la farmacopea interior, junto con las hormonas y los
anticuerpos". Y agrega que hubo tiempos en que los médicos le prestaban más
atención al tema: "El filósofo inglés Jonathan Swift decía que sólo
había tres médicos fundamentales: el doctor Dieta,
el doctor Calma y el doctor Risa".
A
lo largo de tres años de enseñarle a la gente los secretos de la risa y el
buen humor en la Argentina, Satz afirma haber probado sus efectos
"beneficiosos, inmediatos y duraderos" sobre la salud.
A
lo largo de seis horas en una única jornada, Satz enseña determinados
ejercicios colectivos que, según cuenta, "facilitan y derraman la risa
para bien de todos".
Y
describe que, de este modo, “se produce un reenlace con nuestras edades, con
lo que hemos sido. Así llegamos a una manera de reír que file la nuestra antes
de que la opresión cotidiana, la insatisfacción la hubieran aplastado.
La risa es esencialmente social, por eso no se puede trabajar en forma
individual con la gente que está deprimida. Hay que buscar la salud en
comunidad con los otros”.
Satz
es escntor, además de filólogo, y en España es uno de los especialistas más
reconocidos en el tema. Maravillosa misión la suya que hace reir en los cuatro
puntos cardinales de la península, tanto como en el sur de Francia y en Suiza.
Su economía de gestos y su estilo austero no denotan a un hombre risueño. Pero
cuando explica cuál es la forma más saludable de reír, se advierte que es
contagioso.
Mejor
se ríen en Oriente
-¿Qué
es la risa?
-La
risa es el sol del alma. Cuando ella asoma por encima de nuestras preocupaciones
aclara la situación vital en que estamos.
-¿Quiénes
ríen mejor, los occidentales o los orientales?
-En
Occidente sólo nos reímos con la parte superior del cuerpo. Lo hacemos con la
boca, un poco con la tráquea, pero rara vez esa risa es profunda, nacida del
vientre. Mientras que en la tradición oriental, donde se ve a la risa como un
bien de carácter espiritual, no sólo físico, la buena risa es la del
diafragma, la risa profunda, la del Buda de la panza ancha. En el Quijote,
Sancho Panza es el personaje humorístico, porque la risa tiene que ver con la
panza. En Occidente nos falta conectar la risa superior con la inferior. En el
diafragma están inervados los centros de apertura del mundo emocional. Por eso,
tanto el bostezo como la risa son contagiosos.
-¿Qué
beneficios nos trae la risa?
-La
risa abre el diafragma. Eso permite un flujo de energía entre el mundo de las
emociones y el de los pensamientos. Es como cuando se abre una esclusa y el agua
corre. La risa es una especie de corriente linfática mágica que pone todo en
movimiento y suspende, aunque sea por unos instantes, el pensamiento. Cuando reímos
tenemos posibilidad de descansar de pensar.
-¿Pueden
definirse sus características?
-Es
analgésica, regula la circulación sanguínea, aumenta el caudal del oxígeno
en la sangre de manera instantánea. Por eso, la gente que más se ríe tiene
los ojos iluminados, porque tiene más oxigeno en sangre. Además, libera la
hormona llamada catecolamína, que es la que se pone en juego cuando hay agudeza
mental y creatividad. Es la misma que se segrega
cuando nos despertamos y nos ponemos de pie en el mundo,
-¿Cuáles
son sus aplicaciones?
-Influye
favorablemente sobre la artrosis, las neuralgias y el estreñimiento. En los
Estados Unidos hay una sociedad de médicos payasos que trabajan, sobre todo,
con casos terminales en niños. En muchos de ellos su enfermedad remitió luego
de la risoterapia. La película "Patch Adams", con Robin Williams,
pone esta cuestión de manifiesto. Las enfermedades que le nombraba antes
mejoran notablemente con los ejercicios de la risa. La risa no tiene
contraindicaciones.
-Sin
embargo, ha habido casos de muertos de risa en sentido literal.
-Son
muy raros. En algún caso, la risa presiona demasiado el diafragma, se contrae y
presiona sobre la punta del corazón produciendo un infarto. Ese fue el caso del
músico Charlie Parker, que murió de ese modo, pero no de un ataque de risa.
También, en alguna época, los chinos utilizaron la risa como una forma de
tortura.
-¿Hasta
dónde se remontan las investigaciones sobre la risa?
-Los
antecedentes más antiguos provienen de los griegos. Hay un texto de Aristóteles
que explora la risa como fuente clásica. Luego están los estudios de Bergson,
de la década del 30, y en forma más contemporánea, la obra del doctor A.
Moody, donde se investigan los beneficios de la risa y la relación entre el
buen humor y la salud.
-¿Los
argentinos sabemos reír?
-Creo que, pese a la situación del país, los argentinos tienen mucho sentido del humor y una necesidad de conectar con cosas positivas. Creo que hay cierta tendencia local a reírse del otro y no con el otro. Groucho Marx decía que la buena risa establece que hay que reírse con y no de. Habría que hacer algún tango que hable de la risa y no tanto del llanto.
![]() |