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El valor de las Palabras
El maestro le escuchó con mucha atención y tan pronto terminó la frase, le
gritó con fuerza:
Ante el asombro de la gente, el aludido se llenó de furia, soltó varias
imprecaciones y, cuando estaba fuera de sí, el maestro alzó la voz y le dijo:
El señor se calmó y le dijo al maestro:
El maestro le sonrió y le dijo: Las palabras no se las lleva el viento, las palabras dejan huella, tienen poder e influyen positiva o negativamente. . . Las palabras curan o hieren a una persona. Por eso mismo, los griegos decían que la palabra era divina y los filósofos elogiaban el silencio. Piensa en esto y cuida tus pensamientos, porque ellos se convierten en palabras, y cuida tus palabras, porque ellas marcan tu destino. Medita sabiamente para saber cuándo y cómo hay que comunicarse y cuándo el silencio es el mejor regalo para ti y para los que amas. Eres sabio si sabes cuándo hablar y cuándo callar. Piensa muy bien antes de hablar, cálmate cuando estés airado o resentido, y habla sólo cuando estés en paz. Recuerda que las palabras tienen poder y que el viento nunca se las lleva.
Las palabras encierran una energía que bien puede ser positiva o negativa. |